En este blog encontrarás juegos, canciones, consejos ...para los más pekes.
Espero que os sirva de ayuda y disfrutéis de este blog tanto como yo.

Coronas de cumpleaños (plantillas)

Material :
• Cartulinas de colores , fieltro o goma eva
• Tijeras
• Lápices de colores
• Pegamento
• Papel de regalo brillante o papel de aluminio
• Una grapadora
• Pegatinas de estrellas, corazones,… de colores
• Lápices de purpurina

¿Cómo  se hace la corona?

 Lo primero que tenemos que hacer es imprimir la plantilla de la corona que más nos guste. A continuación podéis ver los  modelos os propongo, aunque sois libres de buscar otros modelos o de hacerlos vosotros mismos. 
Una vez impresa, copia la plantilla de la corona sobre una cartulina y cuando esté bien seca, recorta muy bien la corona, siguiendo los bordes de la misma. Una vez hecho esto, desenrolla papel de aluminio o papel de regalo dorado (según quieras una corona de aluminio o de oro) y corta el trozo que consideres suficiente para envolver la corona.

Ahora coloca bastante pegamento por las dos caras de la corona y forra las dos caras, apretando bien el papel sobre la corona, pero con cuidado de no romperlo (sobre todo el papel de aluminio, que es delicado).

Ahora corta el papel (de aluminio o de regalo) siguiendo el contorno de la corona (cuidado con no cortar la corona). Ahora sólo queda pegar las pegatinas con formas y colores que habíamos preparado. Y terminaremos uniendo ambas bandas de la corona (que un adulto lo haga, midiéndote la cabeza). ¡¡Y ya está!!

AUTISMO video

En este enlace encontraréis un video muy bonito sobre un niño con autismo, explicado por su hermana.
"Mi hermanito de la luna"



http://www.fundacionorange.es/fundacionorange/comunicados/2008/petit_frere.html

La trona de mi bebé : Los cuidados que debo tener

La seguridad del bebé en la trona.

Lo ideal es que el bebé esté seguro. Esto quiere decir que tienes que prestar mucha atención a lo que compras para el bebé. Algo que va a necesitar es una trona. El bebé puede empezar a usar la sillita alta
cuando se pueda sentar solito y esté listo para empezar a comer alimentos sólidos. Los siguientes son unos consejos de la U.S. Consumer Product Safety Commission sobre cómo escoger una trona y cómo usarla de
una manera segura.

Cómo escoger una trona:

★ Una trona debe tener una correa en la cintura y otra que se pone entre las piernas.

★ Las correas no deben estar pegadas a la bandeja.

★ La bandeja se debe atrancar con seguridad.

★ La hebilla del cinturón debe ser fácil de usar.

★ La trona debe tener las patas lo suficientemente abiertas para que no se caiga fácilmente.

★ Las tronas plegables deben tener un mecanismo de atranque. Ese mecanismo evita que la trona se caiga.

Cómo usar una trona:


★ Ponle siempre el cinturón al bebé. Las correas evitan que el bebé se caiga o se resbale por debajo de la bandeja, lo que podría lastimarlo.

★ Nunca dejes al bebé solo en la trona.

★ Asegúrate que la bandeja está en su lugar.

★ Asegúrate de que las manos del bebé no estén atravesadas cuando  asegures la bandeja.

★ Asegúrate de que no haya bordes filosos que podrían cortar al bebé.

★ Pon algo en la bandeja de la trona para que el niño juegue.

Los dientes de mi bebé


¿Cuándo le saldrán los dientes de leche a mi bebé? A la mayoría de los bebés le empiezan a salir los dientes de leche entre los 6 y los 10 meses. Al bebé primero le salen los dientes del frente de la parte inferior de la boca. Puede que el bebé sienta molestias cuando esto empiece a suceder. La incomodidad lo pone
molesto. Las encías pueden hincharse y ponerse sensibles. Puede que el bebé quiera masticar todo.

Los dos dientes del frente de la parte superior de la boca probablemente sean los que le salgan después. El resto de los dientes empiezan a salir lentamente. Con el tiempo, tendrá un total de 20 dientes de leche.

La salida de los dientes a veces causa fiebre. Si el bebé tiene fiebre de 37º  o más, llame al pediatra o a la clínica. Puede que esté enfermo y necesite tratamiento.

Frota suavemente las encías del bebé con un dedo limpio, una cuchara fresca o una toallita húmeda puede calmarlo. También puede darle al bebé un anillo para la dentición o un chupón para que mastique.

Algunos anillos para la dentición se pueden enfriar. El contacto de este objeto frío con las encías puede sentirse bien y hacer que el bebé se fastidie menos. No tiene que ponerle ningún medicamento para aliviar el
dolor de las encías. El efecto de estos medicamentos desaparece rápidamente y no ayuda mucho.

El gall i la gallina

En Joan Petit

Cançó: El gegant del pi

Cançó: El mussol no vol cantar

Prevenciones delante de mi bebé

A medida que tu hijo crece, se vuelve más activo. Se moverá más por todas partes y explorará su mundo. Protéjelo mientras crece y aprende. A continuación se mencionan algunos de los peligros de los que hay que estar pendiente:

★ Nunca dejes solo al bebé en la cuna, ni siquiera por unos segundos.Nunca dejes al bebé cerca de un cuerpo de agua, ni aunque sea un cubo  de agua, no importa qué tan profundo sea.

★ Nunca dejes al bebé solo en un lugar alto, como encima de una mesa.

★ Nunca dejes al bebé solo en la cuna cuando los barrotes estén abajo.Si se llega a caer, y empieza a actuar de una forma rara, llame al pediatra inmediatamente.

★ Nunca fumes cerca del bebé. Ten cuidado si come o bebe alimentos calientes mientras coges al bebé.
 
★ Nunca des alimentos al bebé que puedan hacer que se atragante. Los alimentos para el bebé deben ser blandos y líquidos. Deben ser molidos o blandos para que el bebé se los pueda tragar sin masticarlos. Algunos bebés sufren estreñimiento cuando empiezan a comer alimentos nuevos a esta edad. Si le pasa esto a su bebé, llama al pediatra.

★ Los hermanitos mayores pueden sentirse celosos del bebé. Pueden tratar de pegarle, picarle o apretarlo. Puede que no les guste que  pases tanto tiempo con el bebé. Habla con ellos sobre la situación y díles que  los quieres también.

★ Observa a tu bebé cuando juegue con niños mayores. Por equivocación, podrían darle algo peligroso con qué jugar o podrían ser muy bruscos con él.

★ Asegúrate de que el bebé no agarre objetos que lo podrían lastimar.

★ Cubre todos los enchufes con tapas.

★ Nunca dejes al bebé solo con una mascota, aunque la mascota aparente ser inofensiva ante el niño.

¿Cuándo llamar al pediatra?

Debes llamar al pediatra cuando:


★ El bebé tiene fiebre.

★ El bebé tiene diarrea.

★ El bebé vomita una y otra vez. Si el bebé vomita una vez, y luego parece estar bien, tal vez no haya problema. Si vomita más de una vez,llame al doctor. Muchos bebés tienen reflujo, especialmente después de
comer o cuando eructan. El reflujo estomacal por lo general consiste en vomitar sólo pequeñas cantidades de líquido o alimento.

★ El bebé se toca la oreja, llora y grita. Tal vez le salga del oído un líquido descolorido.

★ El bebé no quiere comer.

★ De pronto, el bebé tiene problemas para dormir.

★ El bebé parece adormilado o menos activo.

Es muy importante que su bebé no se deshidrate. Los bebés son pequeños y pueden deshidratarse rápidamente debido a fiebre, diarrea o vómito o porque no quieren tomar líquidos. Es especialmente peligroso si el niño pequeño tiene dos o más de estos síntomas al mismo tiempo.

Los medicamentos para los bebés

Mi bebé no se encuentra bien. No parece ser nada grave. ¿Puedo darle medicamentos que se compran sin receta o remedios caseros?
Pregúntale al doctor antes de darle al bebé cualquier medicamento.
Algunos medicamentos no ayudan.Otros pueden ser dañinos.
Algunos prospectos son difíciles de entender. Cuando el pediatra te diga que puedes darle al bebé un medicamento comprado sin receta, pídele ayuda al farmacéutico.

Aquí unos consejos que debe seguir cuando le des cualquier medicamento a su bebé:
★ Nunca le des aspirina a un bebé o niño que tenga fiebre. Darle aspirina puede causar un problema grave llamado síndrome de Reye.

★ Siempre sigas las instrucciones del doctor cuando le des al bebé un medicamento.

★ Lee todas la etiquetas y prospecto con mucha atención.

★ Sigue al pie de la letra las instrucciones del prospecto a menos que el pediatra te dé otras instrucciones.

★ Dale siempre al bebé la dosis correcta del medicamento.

★ Nunca dé el medicamento por más tiempo del que indica la etiqueta.
★ Nunca dés el medicamento con más frecuencia de lo que indica la etiqueta.

★ Mantén siempre los medicamentos fuera del alcance de los niños.

★ Guarda los medicamentos con la tapa bien cerrada.

★ Si le vas a dar al bebé un medicamento recetado, dáselo siempre con la frecuencia y  los días que indique el pediatra, aunque el bebé ya parezca estar bien.

Muchos medicamentos para bebés vienen con un aparato para medir la dosis. De esta manera asegura que le estás dando al niño EXACTAMENTE la dosis apropiada. También puedes comprar en la farmacia o supermercado aparatos especiales para medir y así saber exactamente cuánto medicamento
tienes que darle al bebé.

¿Cómo establecer rutinas a los niños?

* Crea una lista con las actividades y reglas más importantes: horarios de sueño, alimentación, baño, entre otras.

* Negocia las ocupaciones con los niños. Hay que comprender que las rutinas son un plan flexible y no unas normas rígidas.

* Acompaña a los pequeños en las primeras semanas de rutinas; de esta manera, ellos sentirán seguridad.

* Entiende que la rutina impera sobre el llanto del pequeño. Cumple el horario de los hábitos. De esta forma se crea la disciplina en el pequeño.

* Enséñale que existen los turnos.

Mi bebé no come

PEQUEÑOS, INDEFENSOS Y EN CONSTANTE CRECIMIENTO. Así ven los padres a sus criaturas, sobre todo a las menores de cinco años. Cuando uno de estos tiernos niños no ingiere lo que sus mayores conciben como necesario para su supervivencia, se inicia una batalla campal, no exenta de sufrimiento e incomprensión que mina por igual la moral y hasta la salud de ambos contrincantes. El pediatra Carlos González, animado por el incesante "mi niño no me come" que escucha a diario en su consulta, ha titulado precisamente así el libro (Ed. Temas de Hoy) en el que se ha lanzado a despejar los temores y a derribar algunos principios erróneos, según su criterio, que se transmiten como mandamientos de una a otra generación.
1. No obligar nunca a comer a un niño. Un adulto puede que se niegue a probar bocado por los dictados de la moda pero a un crío aún no le pesan las normas sociales. Por tanto no se debe insistir en que el niño trague a toda costa.


2. Cuánta cantidad de comida es necesaria. Cada uno de nosotros necesita un aporte calórico distinto, razón por la que la alimentación no puede tomarse como una ciencia exacta. Unos zampan como elefantes mientras otros comen como pajaritos. ¿Por qué entonces se intenta medir a los niños por el mismo rasero? Un niño de año y medio puede que necesite comer la misma cantidad que un bebé de nueve meses.

3. ¿Seguro que no come nada? Para la mayoría de los padres no comer nada significa que su hijo no engulle lo que ellos creen que necesita. Quizá si su medida fuera medio plato en vez de uno repleto hasta el borde cambiaría su percepción.

4. Los que de verdad no comen. Las enfermedades y los celos provocan un rechazo a la comida que suele ser transitorio y una vez solucionado el problema regresa el apetito.

5. El trabajo de mamá. El regreso laboral de mamá origina en ciertos bebés una negativa a alimentarse si no lo hace su madre. Pueden no consumir nada en ocho horas y luego ponerse las botas cuando ella regresa.

6. Un asunto de honor. Los padres, sobre todo las madres, suelen vivir la inapetencia como un agravio personal. Otras consideran un deber atiborrar a su hijo.

7. Culpabilidad. Frustración y un terrible sentimiento de no saber cumplir como lo hicieron con ella, fustigan a muchas madres para quienes la hora de la comida es un calvario.

8. Niños incomprendidos. Imagínese qué pensará su hijo. Él, que sólo cuenta con el cariño de sus padres, de repente se ve atacado por aquellos en quienes confía, que insisten en cebarle cuando ya no le entra más y encima se enfadan y le gritan.

9. La prueba definitiva. Coma en proporción a lo que da a su hijo. Si el niño pesa 10 kilos y engulle un plato, tráguese usted cinco o seis raciones. Seguro que revienta.

10. Pecho "forever" y a libre demanda. La leche materna es el alimento más completo y nutritivo. Si el niño no pierde peso es conveniente alargar la lactancia hasta el año o los dos años. Siempre sin imposición de horarios, porque él ya lo pedirá cuando lo necesite.

11. Las papillas. Nunca se debe sustituir el pecho por la infundada creencia de que los cereales alimentan más. Cuando los niños ya degustan papillas hay que saber que casi ninguno logra terminarse la medida recomendada porque es simplemente una orientación, no un dictado.

12. Horror a las verduras. El pequeño estómago de los niños admite pequeñas cantidades, o sea, muchas calorías en poco volumen. Las verduras contienen mucha fibra y escasas calorías, por lo que les enguachina pero no les sacia. Apenas unas cucharadas serán suficientes para que le saquen el gusto.

13. La papilla de frutas. Con las frutas viene a suceder lo mismo que con las verduras. Si el crío las rechaza pruebe a darle una manzana a mordiscos o una pera en trocitos, por ejemplo. Las recomendaciones y mezclas frutales del pediatra no tienen por qué ir a misa.

14. Respetar el sueño. Algunos padres enchufan a sus hijos el biberón mientras éstos duermen y después se quejan de que no comen cuando están despiertos. ¡Pero si ya se han alimentado!


15. Chucherías prohibidas. Al margen de que el niño coma o no coma, los dulces y las famosas chucherías sólo una vez al año para que no hagan daño.

16. La crisis del año. Justo a los 12 meses se frena la velocidad de crecimiento y por tanto no precisan la misma cantidad de alimento. A partir de los cinco años aumentarán el gasto energético y las necesidades.

17. El perceptil. Las gráficas de peso traen fritos a los padres. En cada país se elabora una distinta y nunca coinciden entre ellas. ¿Quiere eso decir que según el lugar del mundo en que pesen a su hijo estará por encima o debajo de la media?

18. Defensas infantiles. Los más pequeños se defienden ante la indigesta ofensiva paterna a base de hacer bola, escupir e incluso vomitar. Nunca se niegan por capricho. Evolutivamente los críos tienden a rechazar los sabores desconocidos por simple supervivencia.


19. Un dragón llamado alergia. La alergia puede provocar la negativa del niño a ingerir ciertos alimentos como la leche, el gluten, el huevo o cualquier otro incompatible con su inmaduro organismo. Por eso es conveniente no obligar a comer.

20. Estimulantes del apetito. Los tónicos estimulantes contienen psicofármacos que actúan sobre el centro cerebral del apetito y su efecto desaparece en cuanto se deja el medicamento. Poco aconsejables salvo excepciones.

21. Cómo introducir los alimentos. A partir de los seis meses se pueden ir probando nuevos sabores con gran precaución y muy lentamente.

22. Estrategias. No guardar la comida para la cena. Ponerle en el plato sólo lo que suela tomar aunque sean tres cucharadas, si tiene hambre pedirá más. Evitar las broncas y los sobornos.

23.Vegetarianos. Cuando los padres son vegetarianos los niños pueden vivir perfectamente con una dieta ovo-lacto-vegetariana.

24. Acostumbrarse a comer de todo. Obligarle a comer un determinado alimento es la mejor forma de lograr que lo odie para el resto de su vida. Si no se le fuerza acabará probándolo.

25. Comer solo. Un niño se puede negar a comer porque quiere meterse él mismo el alimento en la boca y no se lo permiten. Aunque se estire la hora del almuerzo y ponga todo perdido es preferible concederles cierta independencia.

Cómo "decir adiós" el pañal de forma eficaz

Librarse del pañal es algo natural, que ocurre de forma espontánea. Descubre algunos trucos fáciles y eficaces que te ayudarán a que tu hijo diga "adiós" al pañal.
1. Consigue un orinal de colores y con forma original. Así será más fácil que se familiarice con este objeto.
2. Vístele de forma práctica: con faldas y vestidos si es una niña, y pantalones de goma elástica si es un niño.
3. Dale ejemplo para ayudarle a aprender: permite que tu hijo presencie tus prácticas higiénicas habituales.
4. No insistas si no quiere permanecer sentado en el orinal.
5. Hazle compañía y elógiale. No tires de la cadena inmediatamente, verlo le ayudará a comprender el proceso.
6. Si adviertes cierto temor o inseguridad, distrae al niño con un juego.
7. Es normal que, en las primeras semanas, el pequeño advierta el estímulo demasiado tarde, cuando ya ha hecho pipí en la cama.
En estos casos, si se le deja mojado durante unos minutos, se sentirá incómodo. Las próximas veces, intentará hacer todo lo posible para avisar a tiempo.

Un día en la guarde

Las veladas en la guardería suelen pasar más rápidas para los niños pequeños, en este caso los bebés solo ven un cambio de ambiente y quizá algunos juguetitos más de los habidos en casa.


En la guardería los bebes son atendidos en sus necesidades básicas

En realidad las necesidades de un bebé solo se resumen en 3: comer, dormir y estar limpio. Pareciera un asunto práctico donde cualquier persona estaría en condiciones de realizarlas. Lo cierto es que el personal encargado también tiene la tarea de intimar con los bebés, haciéndolos sentir tan queridos como en casa.

Un día en la guardería…

Después del saludo respectivo (profesoras a bebés) los bebés son colocados en la alfombra para dar inicio a la jornada.
•Las canciones son motivadoras y sirven para atraer la atención de los bebés.

•Juegos o actividades de recreación.

•A mitad de jornada los más pequeños toman una siesta, mientras los niños mayores continúan con el programa organizado por su maestra.

•El contacto con la naturaleza o en espacios abiertos también se incluye como parte de su rutina. Luego de hacerlo se lavan las manos y se alistan para comer.

•Se puede dar una segunda siesta (niños grandes), 1 hora antes de ser recogidos por sus madres.

Dormir en la guardería

Durante su estancia en la guardería, muchos bebes se muestran renuentes a la idea de tomar una siesta después de una velada de actividades. Algunas mamás creen que es lo mejor para hacerlos dormir sin dificultad en casa, pero en realidad desconocen cuan importante es acercarlos al sueño tras un día agotador.


Los bebes se cansan al igual que los adultos y si pasan más de 4 horas en la guardería claro que merecen disfrutar de una siesta antes de ser recogidos por su madres. En ocasiones la falta de descanso los vuelve malhumorados y con signos evidentes de irritabilidad.

En caso lo hayas acostumbrado a dormirse con el biberón o succionando el pecho( si aún les das de lactar), podrías modificar su rutina de sueño en casa para que en la guardería descanse junto a otros bebes

La idea es que te mantengas firme desde el principio, es probable que tu hijo llore mientras nota los cambios pero si percibe tu angustia seguirá dependiendo de ti para conciliar el sueño. Recuerda que de tu esfuerzo dependerá su comportamiento en la guardería.
Para tener mejores resultados
•Antes que tu bebe se duerma( mientras le das de lactar) retíralo de tu pecho y colócalo en la cuna soñoliento

•Cuando por alguna razón se despierte en la noche deja que concilie el sueño el solo, tolera por algunos minutos su llanto

•Si su llanto persiste acércate a él pero luego échalo nuevamente en su cuna

¿Qué aprende mi bebé en la guarde?

Los juegos o actividades infantiles asociadas a bebes son bastante sencillas de realizar ya sea en la guardería (que es como su segundo hogar) o en casa junto a sus padres.

•Colócale elementos de distintas texturas y tamaños para que el diferencie las formas mediante el tacto.

•El balbuceo o parloteo propio de su edad aunque no sea entendido por los adultos necesita de una respuesta. Las profesoras ensayan algunas jugando creando una especie de comunicación.

•Úntale yogurt en uno de sus dedos y papilla en el otro para que al probar estos 2 sabores desarrolle el sentido del gusto.

Conforme tome confianza puede ser ayudado por su profesora a lavarse las manitas, secarse la cara e incluso tomar el cubierto antes de comer. Usar al mismo tiempo el sentido de la vista y el tacto es un ejercicio que será dominado poco a poco.

¡A comer en el cole!

La mayoría de guarderías abren clases para niños desde muy temprana edad, y aunque suelen estar capacitadas para atenderlos se cree que a partir de los 18 meses están en condiciones de separarse de sus madres, cuando el cese de lactancia se ha producido, y es normal la ingesta de alimentos sólidos.


Una consecuencia de no amantar a los bebes hasta los 12 meses, incluyendo tempranamente nutrientes sólidos produce la obesidad durante la infancia, con el riesgo de sufrir diabetes en la adolescencia.

Sin duda son distintas las razones que te llevan a dejar a tu hijo en una guardería, lo importante es estar convencidos de la calidad profesional de las profesoras o encargadas auxiliares. De hecho los niños pueden tener actitudes distintas a las mostradas en casa: acceden a los refrigerios sin presión, atienden a todas las indicaciones de la profesora, situación contraria a la vida en el hogar donde siempre se le tiene que persuadir para tomar los alimentos.

Las guarderías enseñan a los pequeños normas de disciplina al comer. Si es complicado manejar a un solo niño, imagínate como será tener a un grupo junto. A veces generará algunos inconvenientes de organización, total estamos hablando de chicos; aunque por lo general el manejo en conjunto será más fácil cuando unos a otros se empiecen a imitarar.

Los niños en la guardería aprenden a usar los cubiertos, las servilletas, dependen menos de sus padres y eso les otorga cierta seguridad emocional. Los menús tienes la cantidad adecuada de nutrientes según la edad de cada menor, desde los bebés (biberón) hasta los más grandes de 3 años (sólidos). La buena alimentación se inicia en casa, la escuela solo nos ayuda a complementarla.

Cómo se adapta un bebé en la guarderia (II)

Los primeros días en la guardería serán como una caja de sorpresas para tu pequeño bebé que recién comienza a descubrir el mundo que lo rodea. El colorido espacio de este nuevo lugar, sumado a las actividades para bebes (3 mes a 1 año) serán una parte importante en su desarrollo motriz .


Mediante la observación los bebes reconocen los espacios y se familiarizan rápidamente con ellos a medida que las profesoras logren integrarlos. Reconocen las áreas para jugar, comer, dormir, incluso la zona determinada para cambiarles los pañales. La idea es ayudarlos a sentirse como si estuvieran en casa.

Con los bebes las actividades empiezan desde la comunicación corporal, implican caricias, canciones, juegos, cosquillas. De hecho es el primer paso para romper el hielo con la profesora.

Es mejor acercar hacia el bebe diversos objetos de distracción, como son las torres, las pelotas y telas vistosas. Jugar con el material de clase lo ayudará reconocer cada grupo de elementos, lo importante es que sea observado por la profesora manteniendo el juego libre pero sin mezclar todos los objetos.

Parte de su adaptación está condicionada por la continuidad en un horario establecido para cada actividad. Los niños perciben el estrés de los adultos cuando las cosas no están bajo control. Mientras es alimentado procura hacerlo tomar poco a poco los cubiertos, cuando lo cambies menciona partes de su cuerpo, señálalas y tócales para que el entienda; finalmente el tiempo de dormir es casi sagrado para el bebé. Así como en casa en la guardería también se procura el ambiente perfecto.