En este blog encontrarás juegos, canciones, consejos ...para los más pekes.
Espero que os sirva de ayuda y disfrutéis de este blog tanto como yo.

Cançó: El mussol no vol cantar

Prevenciones delante de mi bebé

A medida que tu hijo crece, se vuelve más activo. Se moverá más por todas partes y explorará su mundo. Protéjelo mientras crece y aprende. A continuación se mencionan algunos de los peligros de los que hay que estar pendiente:

★ Nunca dejes solo al bebé en la cuna, ni siquiera por unos segundos.Nunca dejes al bebé cerca de un cuerpo de agua, ni aunque sea un cubo  de agua, no importa qué tan profundo sea.

★ Nunca dejes al bebé solo en un lugar alto, como encima de una mesa.

★ Nunca dejes al bebé solo en la cuna cuando los barrotes estén abajo.Si se llega a caer, y empieza a actuar de una forma rara, llame al pediatra inmediatamente.

★ Nunca fumes cerca del bebé. Ten cuidado si come o bebe alimentos calientes mientras coges al bebé.
 
★ Nunca des alimentos al bebé que puedan hacer que se atragante. Los alimentos para el bebé deben ser blandos y líquidos. Deben ser molidos o blandos para que el bebé se los pueda tragar sin masticarlos. Algunos bebés sufren estreñimiento cuando empiezan a comer alimentos nuevos a esta edad. Si le pasa esto a su bebé, llama al pediatra.

★ Los hermanitos mayores pueden sentirse celosos del bebé. Pueden tratar de pegarle, picarle o apretarlo. Puede que no les guste que  pases tanto tiempo con el bebé. Habla con ellos sobre la situación y díles que  los quieres también.

★ Observa a tu bebé cuando juegue con niños mayores. Por equivocación, podrían darle algo peligroso con qué jugar o podrían ser muy bruscos con él.

★ Asegúrate de que el bebé no agarre objetos que lo podrían lastimar.

★ Cubre todos los enchufes con tapas.

★ Nunca dejes al bebé solo con una mascota, aunque la mascota aparente ser inofensiva ante el niño.

¿Cuándo llamar al pediatra?

Debes llamar al pediatra cuando:


★ El bebé tiene fiebre.

★ El bebé tiene diarrea.

★ El bebé vomita una y otra vez. Si el bebé vomita una vez, y luego parece estar bien, tal vez no haya problema. Si vomita más de una vez,llame al doctor. Muchos bebés tienen reflujo, especialmente después de
comer o cuando eructan. El reflujo estomacal por lo general consiste en vomitar sólo pequeñas cantidades de líquido o alimento.

★ El bebé se toca la oreja, llora y grita. Tal vez le salga del oído un líquido descolorido.

★ El bebé no quiere comer.

★ De pronto, el bebé tiene problemas para dormir.

★ El bebé parece adormilado o menos activo.

Es muy importante que su bebé no se deshidrate. Los bebés son pequeños y pueden deshidratarse rápidamente debido a fiebre, diarrea o vómito o porque no quieren tomar líquidos. Es especialmente peligroso si el niño pequeño tiene dos o más de estos síntomas al mismo tiempo.

Los medicamentos para los bebés

Mi bebé no se encuentra bien. No parece ser nada grave. ¿Puedo darle medicamentos que se compran sin receta o remedios caseros?
Pregúntale al doctor antes de darle al bebé cualquier medicamento.
Algunos medicamentos no ayudan.Otros pueden ser dañinos.
Algunos prospectos son difíciles de entender. Cuando el pediatra te diga que puedes darle al bebé un medicamento comprado sin receta, pídele ayuda al farmacéutico.

Aquí unos consejos que debe seguir cuando le des cualquier medicamento a su bebé:
★ Nunca le des aspirina a un bebé o niño que tenga fiebre. Darle aspirina puede causar un problema grave llamado síndrome de Reye.

★ Siempre sigas las instrucciones del doctor cuando le des al bebé un medicamento.

★ Lee todas la etiquetas y prospecto con mucha atención.

★ Sigue al pie de la letra las instrucciones del prospecto a menos que el pediatra te dé otras instrucciones.

★ Dale siempre al bebé la dosis correcta del medicamento.

★ Nunca dé el medicamento por más tiempo del que indica la etiqueta.
★ Nunca dés el medicamento con más frecuencia de lo que indica la etiqueta.

★ Mantén siempre los medicamentos fuera del alcance de los niños.

★ Guarda los medicamentos con la tapa bien cerrada.

★ Si le vas a dar al bebé un medicamento recetado, dáselo siempre con la frecuencia y  los días que indique el pediatra, aunque el bebé ya parezca estar bien.

Muchos medicamentos para bebés vienen con un aparato para medir la dosis. De esta manera asegura que le estás dando al niño EXACTAMENTE la dosis apropiada. También puedes comprar en la farmacia o supermercado aparatos especiales para medir y así saber exactamente cuánto medicamento
tienes que darle al bebé.

¿Cómo establecer rutinas a los niños?

* Crea una lista con las actividades y reglas más importantes: horarios de sueño, alimentación, baño, entre otras.

* Negocia las ocupaciones con los niños. Hay que comprender que las rutinas son un plan flexible y no unas normas rígidas.

* Acompaña a los pequeños en las primeras semanas de rutinas; de esta manera, ellos sentirán seguridad.

* Entiende que la rutina impera sobre el llanto del pequeño. Cumple el horario de los hábitos. De esta forma se crea la disciplina en el pequeño.

* Enséñale que existen los turnos.

Mi bebé no come

PEQUEÑOS, INDEFENSOS Y EN CONSTANTE CRECIMIENTO. Así ven los padres a sus criaturas, sobre todo a las menores de cinco años. Cuando uno de estos tiernos niños no ingiere lo que sus mayores conciben como necesario para su supervivencia, se inicia una batalla campal, no exenta de sufrimiento e incomprensión que mina por igual la moral y hasta la salud de ambos contrincantes. El pediatra Carlos González, animado por el incesante "mi niño no me come" que escucha a diario en su consulta, ha titulado precisamente así el libro (Ed. Temas de Hoy) en el que se ha lanzado a despejar los temores y a derribar algunos principios erróneos, según su criterio, que se transmiten como mandamientos de una a otra generación.
1. No obligar nunca a comer a un niño. Un adulto puede que se niegue a probar bocado por los dictados de la moda pero a un crío aún no le pesan las normas sociales. Por tanto no se debe insistir en que el niño trague a toda costa.


2. Cuánta cantidad de comida es necesaria. Cada uno de nosotros necesita un aporte calórico distinto, razón por la que la alimentación no puede tomarse como una ciencia exacta. Unos zampan como elefantes mientras otros comen como pajaritos. ¿Por qué entonces se intenta medir a los niños por el mismo rasero? Un niño de año y medio puede que necesite comer la misma cantidad que un bebé de nueve meses.

3. ¿Seguro que no come nada? Para la mayoría de los padres no comer nada significa que su hijo no engulle lo que ellos creen que necesita. Quizá si su medida fuera medio plato en vez de uno repleto hasta el borde cambiaría su percepción.

4. Los que de verdad no comen. Las enfermedades y los celos provocan un rechazo a la comida que suele ser transitorio y una vez solucionado el problema regresa el apetito.

5. El trabajo de mamá. El regreso laboral de mamá origina en ciertos bebés una negativa a alimentarse si no lo hace su madre. Pueden no consumir nada en ocho horas y luego ponerse las botas cuando ella regresa.

6. Un asunto de honor. Los padres, sobre todo las madres, suelen vivir la inapetencia como un agravio personal. Otras consideran un deber atiborrar a su hijo.

7. Culpabilidad. Frustración y un terrible sentimiento de no saber cumplir como lo hicieron con ella, fustigan a muchas madres para quienes la hora de la comida es un calvario.

8. Niños incomprendidos. Imagínese qué pensará su hijo. Él, que sólo cuenta con el cariño de sus padres, de repente se ve atacado por aquellos en quienes confía, que insisten en cebarle cuando ya no le entra más y encima se enfadan y le gritan.

9. La prueba definitiva. Coma en proporción a lo que da a su hijo. Si el niño pesa 10 kilos y engulle un plato, tráguese usted cinco o seis raciones. Seguro que revienta.

10. Pecho "forever" y a libre demanda. La leche materna es el alimento más completo y nutritivo. Si el niño no pierde peso es conveniente alargar la lactancia hasta el año o los dos años. Siempre sin imposición de horarios, porque él ya lo pedirá cuando lo necesite.

11. Las papillas. Nunca se debe sustituir el pecho por la infundada creencia de que los cereales alimentan más. Cuando los niños ya degustan papillas hay que saber que casi ninguno logra terminarse la medida recomendada porque es simplemente una orientación, no un dictado.

12. Horror a las verduras. El pequeño estómago de los niños admite pequeñas cantidades, o sea, muchas calorías en poco volumen. Las verduras contienen mucha fibra y escasas calorías, por lo que les enguachina pero no les sacia. Apenas unas cucharadas serán suficientes para que le saquen el gusto.

13. La papilla de frutas. Con las frutas viene a suceder lo mismo que con las verduras. Si el crío las rechaza pruebe a darle una manzana a mordiscos o una pera en trocitos, por ejemplo. Las recomendaciones y mezclas frutales del pediatra no tienen por qué ir a misa.

14. Respetar el sueño. Algunos padres enchufan a sus hijos el biberón mientras éstos duermen y después se quejan de que no comen cuando están despiertos. ¡Pero si ya se han alimentado!


15. Chucherías prohibidas. Al margen de que el niño coma o no coma, los dulces y las famosas chucherías sólo una vez al año para que no hagan daño.

16. La crisis del año. Justo a los 12 meses se frena la velocidad de crecimiento y por tanto no precisan la misma cantidad de alimento. A partir de los cinco años aumentarán el gasto energético y las necesidades.

17. El perceptil. Las gráficas de peso traen fritos a los padres. En cada país se elabora una distinta y nunca coinciden entre ellas. ¿Quiere eso decir que según el lugar del mundo en que pesen a su hijo estará por encima o debajo de la media?

18. Defensas infantiles. Los más pequeños se defienden ante la indigesta ofensiva paterna a base de hacer bola, escupir e incluso vomitar. Nunca se niegan por capricho. Evolutivamente los críos tienden a rechazar los sabores desconocidos por simple supervivencia.


19. Un dragón llamado alergia. La alergia puede provocar la negativa del niño a ingerir ciertos alimentos como la leche, el gluten, el huevo o cualquier otro incompatible con su inmaduro organismo. Por eso es conveniente no obligar a comer.

20. Estimulantes del apetito. Los tónicos estimulantes contienen psicofármacos que actúan sobre el centro cerebral del apetito y su efecto desaparece en cuanto se deja el medicamento. Poco aconsejables salvo excepciones.

21. Cómo introducir los alimentos. A partir de los seis meses se pueden ir probando nuevos sabores con gran precaución y muy lentamente.

22. Estrategias. No guardar la comida para la cena. Ponerle en el plato sólo lo que suela tomar aunque sean tres cucharadas, si tiene hambre pedirá más. Evitar las broncas y los sobornos.

23.Vegetarianos. Cuando los padres son vegetarianos los niños pueden vivir perfectamente con una dieta ovo-lacto-vegetariana.

24. Acostumbrarse a comer de todo. Obligarle a comer un determinado alimento es la mejor forma de lograr que lo odie para el resto de su vida. Si no se le fuerza acabará probándolo.

25. Comer solo. Un niño se puede negar a comer porque quiere meterse él mismo el alimento en la boca y no se lo permiten. Aunque se estire la hora del almuerzo y ponga todo perdido es preferible concederles cierta independencia.